Debemos de ser conscientes de que nuestra percepción de
la educación ha cambiado, y que para formar en cualquier ámbito se incorporan
las tecnologías, pero esto no es suficiente para que el alumno aprenda, sino
que para ello se debe de formar en una serie de competencias, para convertir la
información que recibimos a través de la red en conocimiento, habilidades y
destrezas para trabajar esta información, saber manejarla, gestionar los cauces
de participación en la red, debemos de darle sentido a las herramientas que en
muchas ocasiones creemos que son únicamente de ocio y lo que es más importante
preparar a la persona para vivir en el mundo digital, puesto que la red es un
lugar más, y por ello conocer los derechos y deberes como ciudadanos digitales.
Como bien dice Jordi Adell, la ciudadanía
digital es una competencia digital, la cual supone una preparación para vivir
en un mundo donde se confunden realidades tanto virtuales como reales. Y define
tal como:
La ciudadanía digital seria la educación para la ciudadanía, para ser ciudadanos críticos, libres, integrados, capaces de vivir en esta sociedad, con normas y estándares de conducta elevados, pero también en el mundo digital en el comportamiento en las redes.
La ciudadanía digital comprende
una gran complejidad, y para ello se han detectado unas áreas de comportamiento
que deben de llevarnos hasta la misma:
- Netiqueta: estándares de conducta o manera de proceder con medios electrónicos.
- Comunicación: intercambio electrónico de información
- Educación: el proceso de enseñar y aprender sobre tecnología y su utilización
- Acceso: participación electrónica plena en la sociedad
- Comercio: compraventa electrónica de bienes y servicios
- Responsabilidad: responsabilidad por hechos y acciones en los medios electrónicos.
- Derechos: las libertades que tienen todas las personas en el mundo digital
- Ergonomía: bienestar físico en un mundo tecnológico digital
- Riesgo: precauciones para garantizar la seguridad en los medios electrónicos.
Hablamos
en todo momento de formar al ciudadano en una participación democrática y
coherente (Alfabetización 2.0 o multialfabetización), nuestra sociedad ya no es
la del texto impreso, sino que vivimos en una sociedad audiovisual, y ello debería
de ser objeto de formación, ya que la escuela no forma en lenguajes diferentes
al oral o al del libro, es decir, nos enseñan
a leer pero no a entender los mensajes que se encuentran detrás de una
imagen.
Después
de todo lo mencionado he de decir que debemos de fomentar el hecho de que las
personas quieran ser ciudadanos digitales, se les debe de motivar y
posibilitarles las tecnologías poco a poco, y enseñarle los beneficios que
tiene para que de tal modo se les creen la necesidad de utilizarlas. Las
instituciones educativas comienzan a ver a la ciudadanía digital como prioridad
para incluir en la enseñanza y el aprendizaje que prepara a los estudiantes
para vivir y trabajar en el siglo XXI, ayudando a entender cómo se debe
utilizar la tecnología, aunque va a ser difícil
llegar a un acuerdo de cómo las diferentes personas van a utilizarlas, lo que me
hace pensar que la sociedad va a necesitar unos parámetros para actuar con
respecto a las mismas, se han creado reglas y políticas de uso pero a mi
parecer esto va a quedar corto a medida que pase el tiempo y hagan su aparición
nuevas tecnologías, aunque todo ello debe de comenzar por algún lugar y como
las escuelas incluyen y contienen nuestro futuro, por ellas debe de iniciarse.
Bibliografía:

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